lunes, 22 de mayo de 2017

Adicción a los videojuegos (ensayo)

Adicción a los videojuegos


Uno de los grandes problemas que atacan a la juventud de esta generación es la adicción a los videojuegos, ya que estos se han constituidos en una salida fácil del mundo real y permite evadir incluso responsabilidades.

Aunque al principio nadie juega pensando en hacerse adicto a los videojuegos, es increíble la manera como es atrapada una persona. Y es que los videojuegos actuales se diferencian a los de antes, ya que la mayoría de estos permiten que la persona cree su personaje y viva una vida como quiere, lo que se convierte en la primera atracción del joven (en su mayoría adolescentes) ya que puede escoger desde su nombre hasta su físico, logrando vivir una realidad ideal pero falsa.

Mientras que otros juegos se enfocan más en capacitar al joven en tácticas de guerra, lo que desencadena una tendencia a la violencia y a la crueldad, fomentando el odio hacia los demás.

Irónicamente, el adolescente cree que su adicción solo lo afecta a él ya que es él quien se engorda, sufre de insomnio y hasta descuida su arreglo personal, pero la realidad es que el todo el vínculo familiar se ve afectado con su conducta, que cada vez se torna más violenta, taciturno, e inútil, lo que genera frustración en sus padres ya que generalmente son ellos los proveedores de los videojuegos con el objetivo de proteger al muchacho de las influencias de la calle.

Una vez que el joven está inmerso en el oscuro mundo de los videojuegos es muy difícil dejar la adicción pero no es imposible.

Lo primero y más importante, es el reconocimiento por parte del enfermo que existe un problema y que hay que solucionarlo, lo que requiere valentía. Es necesario también la participación absoluta de la familia en recuperar la comunicación pérdida, estableciendo tiempos de recreación al aire libre y alejado de la tecnología, disfrutando de momentos en familia incluso si hay que obligarse como por ejemplo, comer juntos por lo menos una vez al día.
Es imprescindible rodear de mucho amor al enfermo ya que un adicto también está enfermo, por lo que estrechar sus vínculos afectivos y celebrar juntos las pequeñas victorias, reforzaran la autoestima perdida y confirmará que él o ella son parte importante de la familia y que puede aportar mucho a la sociedad.


Aunque este puede llegar a ser un proceso lento, con recaídas y desilusiones sin duda puede lograrse. Y todos deberíamos intentarlo, ya que todos somos adictos en mayor o menor grado a la realidad virtual, llámese videojuego, red social, etc. Y el tiempo algún día nos va a enfrentar con la realidad. 

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